La OBESIDAD es un trastorno del metabolismo que se genera por acumulación del tejido graso.
De acuerdo con las normas internacionales, una persona padece de sobrepeso u obesidad si su Indice de Masa Corporal (IMC) está excedido sobre el valor normal. El índice de masa corporal es un parámetro que se interpreta de la siguiente manera; es la relación entre el peso en kilogramos (kg), y el cuadrado de la estatura en metros (m). Por ejemplo, una persona de 1.60 m de estatura que pese 70 kg tiene un IMC de 70/(1.60 X 1.60) = 70/2.56 = 27.34. Si el valor de IMC de una persona es menor de 18 se encuentra en una etapa de desnutrición, si es de 18 a 24.9 el individuo se encuentra en su peso saludable (normal). Si éste está entre 25 a 26.9 existe sobrepeso y si es de 27 a 29.9 hay obesidad grado I, de 30 a 39.9 se clasifica como obesidad grado II, y mayor a 40 existe obesidad grado III o mórbida. Sin embargo, hay que entender que el sobrepeso es, en realidad, una obesidad temprana que requiere de toda su atención y para que pueda ser controlada a tiempo, para ello se le sugiere que de inmediato consulte a su médico. Por otra parte, hay individuos que pueden tener mayor o menor cantidad de grasa y de masa muscular, de acuerdo con su complexión física.
Otro factor importante es el de obesidad central o abdominal, que consiste en el exceso de grasa en la región de la cintura. Las personas con obesidad abdominal, en general tienen mayor riesgo de presentar, con el tiempo, hipertensión, diabetes y obstrucción de las arterias del corazón (enfermedad coronaria).
Los factores ambientales que causan la obesidad tienen que ver con la cantidad de calorías (unidades de energía) que un individuo consume. Si una persona consume un número de calorías superiores a las que necesita, dado su consumo básico de energía y su actividad física, el exceso es depositado en forma de grasa (tejido adiposo), que es lo que va a constituir la obesidad. Por el contrario, si consume una cantidad de calorías inferior a la que necesita, necesariamente tendrá que utilizar sus reservas de grasa y tenderá a reducir peso. De esta manera, hay dos elementos fundamentales que determinan sobrepeso que son exceso de calorías y bajo grado de actividad física.
Los alimentos que más promueven la obesidad son los que más calorías aportan por cada gramo. Cada persona tiene un requerimiento de un número de calorías de acuerdo a su sexo, estatura y grado de actividad física. Cada paciente debe consultar su requerimiento calórico, de preferencia con un profesional experto en obesidad (médico), quien le recomendará el régimen alimenticio de acuerdo con su grado de actividad y estado socio-económico.
La obesidad se puede identificar por los siguientes síntomas:
Sobrepeso, sudor en exceso, fatiga con poco esfuerzo, sensación excesiva de sed, etc.
La obesidad se manifiesta por varias causas como:
Mala alimentación, Falta de ejercicio, Ansiedad, Herencia, Trastornos endocrinos, etc.
Por otra parte, son pocos los individuos obesos que presentan algún trastorno de la glándula tiroides (la cual controla el gasto energético). Al existir deficiencia de hormona tiroidea, que se produce en dicha glándula, el gasto de energía es muy bajo y resulta difícil disminuir el peso corporal, a menos que el paciente reciba un tratamiento adecuado para su organismo.
Las consecuencias de la obesidad predisponen la aparición de una serie de enfermedades físicas que reducen las esperanzas de vida de las personas obesas por lo menos 10 años menos con respecto a las no obesas. Las enfermedades más comunes asociadas con la obesidad son:
Ø Diabetes
Ø Hipertensión.
Ø Cáncer (de útero, mama, próstata, de colon y páncreas).
Ø Enfermedades renales.
Ø Problemas cardiovasculares
Ø Varices, Osteoporosis.
Ø Gota, Artritis, etc.
Aviso:
Toda información y/o conocimiento general sobre diabetes u Obesidad, en ningún caso sustituye la consulta o indicaciones médicas.
Por favor, consulte a su médico ante cualquier duda o preocupación que pudiera tener en relación a su condición o estado de Salud.
Gracias.